Una encantadora aventura de plataformas protagonizada por un gato en un mundo cyberpunk que merece la pena explorar.
Los protagonistas silenciosos no son nada nuevo en los videojuegos, pero Stray lleva ese concepto a un lugar realmente interesante. Mitad plataformas, mitad aventura clásica, este mundo cyberpunk lleno de robots bañados en neón se convierte en un gigantesco parque de juegos desde tu perspectiva, que está a un palmo del suelo. La idea de ponerte en las patas de un gato común puede parecer una tontería a primera vista, pero Stray aprovecha ese vehículo peludo para contar una historia genuinamente cautivadora con algo de acción entretenida por el camino. No todas sus ideas caen de pie, pero me resultó imposible quitarme la sensación tierna que me transmitió desde los adorables minutos iniciales.
Tras los excelentes remakes de Resident Evil 2 y 3 lanzados en 2019 y 2020, parecía una apuesta segura que Capcom haría un trabajo igual de admirable al reconstruir Resident Evil 4. Aun así, cuando pulsé el botón de inicio en este remake de 2023 del legendario juego de acción y terror de 2005, no estaba preparado para la fuerza con la que me haría flaquear las rodillas y me lanzaría de cabeza a 16 horas de tensión y euforia constantes. Esta campaña completamente revitalizada supera de forma espectacular al original en casi todos los aspectos imaginables. Su escenario en la campiña española es mucho más siniestro, su ritmo se ha ajustado hasta el punto de que apenas se desperdicia un minuto y sus controles se han modernizado para que sus características mecánicas de disparo dinámico brillen de verdad. Llevo 18 años esperando un juego que me emocione igual que Resident Evil 4; resulta que todo este tiempo lo que esperaba era otro Resident Evil 4.