La primera entrada es siempre la fuente del pin. La confianza global es una media ponderada de la firmeza con la que cada referencia respalda las horas de inicio y fin usadas arriba; una referencia cuenta la mitad por cada 180 días que sea más antigua que la más reciente.
Release date confirmed on the title's own MyAnimeList listing.
¿Falta algo o hay un error? Dilo con tus palabras: un enlace que respalde este pin, otra fecha de inicio o fin y por qué, o un dato que falta o está mal. La IA lo contrasta con las fuentes del pin, busca otras mejores y añade cualquier página que te dé la razón. Las fuentes del propio pin siguen contando más.
Una encantadora aventura de plataformas protagonizada por un gato en un mundo cyberpunk que merece la pena explorar.
Los protagonistas silenciosos no son nada nuevo en los videojuegos, pero Stray lleva ese concepto a un lugar realmente interesante. Mitad plataformas, mitad aventura clásica, este mundo cyberpunk lleno de robots bañados en neón se convierte en un gigantesco parque de juegos desde tu perspectiva, que está a un palmo del suelo. La idea de ponerte en las patas de un gato común puede parecer una tontería a primera vista, pero Stray aprovecha ese vehículo peludo para contar una historia genuinamente cautivadora con algo de acción entretenida por el camino. No todas sus ideas caen de pie, pero me resultó imposible quitarme la sensación tierna que me transmitió desde los adorables minutos iniciales.
A proper remake might be rising from the grave next year, but the festering corpse of Dead Space has come lurching back to life early in the form of The Callisto Protocol. This spiritual successor to the sci-fi survival horror series recreates the haunting blood-streaked hallways and space zombie-slaying hallmarks first established on the USG Ishimura back in 2008, and injects the gore with more awe than ever before thanks to some strikingly detailed splashes of blood and guts. Unfortunately, while the mutant dismemberment has never been more vivid, The Callisto Protocol’s shortcomings appear just as clearly. Occasional control annoyances, imbalanced combat, and a general absence of innovation result in a roughly eight-hour massacre that’s gratifyingly gruesome, but never quite as great as the series that inspired it.
Como muchos de los juegos anteriores de Supermassive, The Quarry está claramente hecho por y para gente que ama las películas de terror. Desde el principio construye poco a poco la tensión y la atmósfera, y consigue implicarte pidiéndote constantemente que tomes pequeñas decisiones que guiarán a su reparto adolescente de posibles víctimas. Cuando la sangre empezó a salpicar, cada elección parecía un paso más en un desastre imparable, y eso hacía casi imposible soltar el mando. Sin embargo, al volver a jugarlo una segunda vez, fue imposible ignorar lo poco interactivo que resulta en realidad buena parte de The Quarry. Como secuela espiritual de Until Dawn, es una película mejor, pero un juego peor.
Sigues la historia de nueve monitores de campamento que se quedan atrapados en el bosque una noche más al final del verano, sin nada que hacer salvo montar una última fiesta antes de volver a sus vidas. Algo los acecha desde la linde del bosque (cómo no) y tus decisiones determinan cuáles de los monitores, si es que alguno, lograrán sobrevivir a la noche. Este planteamiento superpone tres tramas de terror bastante de manual a medida que avanzas, pero se nota que Supermassive Games se divirtió mucho ideando cómo conectarlas. Mientras juegas puedes creer que estás en un tipo de película de terror, pero a menudo estás en otra.
From the very first punch, Sifu is utterly uncompromising in its design. Absolver developer Sloclap’s latest martial arts beat-em-up is bold, its combat exquisite, its animation top-notch, its music outstanding, and its story – while very simple – is poignant and elegantly told. It’s also unforgiving and unapologetic, with pockets of frustrating moments during which I was certainly not in my happy place. But by the end, Sifu offered me a nearly unparalleled sense of mastery and accomplishment, and I can’t imagine that I would’ve enjoyed it half as much if it pulled its punches.