¿Cómo se da continuidad a uno de los mejores videojuegos de todos los tiempos? Sony Santa Monica se encuentra en una situación parecida a la de Francis Ford Coppola cuando hizo la secuela de su obra maestra del cine de mafiosos, El padrino. Como la segunda parte de la historia de los Corleone, God of War Ragnarok pone bajo el microscopio a un miembro más joven y feroz de la familia. Al hacerlo, logra alcanzar las cotas de su predecesor y, en algunos aspectos, incluso superarlo. La escritura, las interpretaciones y la música son excepcionales y dan vida a este extenso tapiz nórdico, pero mientras sostiene tu corazón en una mano con su historia elegantemente contada, en la otra tritura huesos con un combate fantásticamente feroz. Todo se une para forjar una monumental epopeya de acción que añade otro hito impresionante al panorama de los videojuegos.
Todavía me parece increíble que, tras 26 años de RPG lineales y directos, la desarrolladora Game Freak mirara a los jugadores de Pokémon a los ojos y les dijera: «Tranquilos, vayan adonde quieran». En los días previos al lanzamiento de Pokémon Scarlet and Violet, pensé que esa promesa acabaría siendo un reclamo publicitario, una pequeña broma, algo por lo que todos nos enfadaríamos después. Pero desde el momento en que salí de los venerables pasillos de la Academia Uva, esa promesa se ha cumplido de maravilla, con una jugabilidad abierta en un mundo abierto que brilla como un faro para el futuro de esta querida franquicia. Y aun así, un dedo de la pata maldita de Mankey se ha doblado de todos modos: el diseño maravillosamente innovador de Scarlet and Violet queda gravemente socavado por las numerosas formas en que se sienten muy inacabados, con problemas que van desde un mundo incompleto hasta fallos técnicos enormes y omnipresentes. Así que, aunque quiero celebrar cómo esta generación reinventa y revitaliza el mundo de Pokémon, no puedo hacerlo sin ponerle una enorme etiqueta de advertencia.
2022 fue un año repleto que incluyó favoritos independientes (Immortality), superproducciones (God of War Ragnarok) y éxitos más pequeños y sorprendentes (Marvel Snap), así que no debería extrañar que algún juego se te haya pasado por alto. Pero el lanzamiento más fácil de perderse quizá sea Need for Speed Unbound, de finales de noviembre, la última entrega de la veterana serie de carreras callejeras de EA. Con Criterion Games (la de Burnout) al mando, Unbound tenía potencial para ser uno de los mejores juegos de carreras del año, o para devolver a la serie a su mejor nivel tras algunos tropiezos. Pero, aunque es atractivo visualmente y ofrece juego multiplataforma con PlayStation 5 y Xbox Series X/S, este juego de PC de $69,99 carece de un manejo de los coches satisfactorio y de un mundo de juego vivo.
Una de las cosas que más me gustan cuando veo a superhéroes pelearse es cuando alguien recibe un golpe tan fuerte que sale despedido hacia atrás y atraviesa muros macizos, hace estallar camiones cisterna o se estrella contra sus amigos. Es una demostración fantástica de lo fuertes que se supone que son estos personajes casi divinos, y siempre decepciona que un juego de superhéroes no logre transmitir esa sensación. Con Marvel’s Midnight Suns, sin embargo, Firaxis ha construido un sistema de combate táctico por turnos profundo e innovador en torno al placer de ver a Iron Man, el Doctor Strange, Blade y compañía zarandear a los enemigos como juguetes que quieren romper, y eso no ha dejado de divertir en las cerca de 75 horas de su campaña de rol, sorprendentemente extensa. Aunque buena parte de ese tiempo no transcurre en combate, y si bien resulta atractivo conocer de cerca a este elenco de más de una docena de héroes de Marvel, populares y menos conocidos, el juego tiende a pasarse un poco a la hora de convencer a los héroes más poderosos de la Tierra de que sean tus mejores amigos.
Puede que el año que viene resucite un remake como es debido, pero el cadáver putrefacto de Dead Space ya ha vuelto tambaleándose a la vida antes de tiempo en forma de The Callisto Protocol. Este sucesor espiritual de la serie de terror y supervivencia de ciencia ficción recrea los inquietantes pasillos manchados de sangre y la matanza de zombis espaciales que se establecieron por primera vez en la USG Ishimura allá por 2008, e inyecta al gore más asombro que nunca gracias a unas salpicaduras de sangre y vísceras de un detalle impresionante. Por desgracia, aunque el desmembramiento de mutantes nunca había sido tan vívido, los defectos de The Callisto Protocol se ven con la misma claridad. Algunas molestias puntuales con el control, un combate desequilibrado y una falta general de innovación dan como resultado una masacre de unas ocho horas gratificantemente sangrienta, pero que nunca llega a estar a la altura de la serie que la inspiró.
De secuelas largamente esperadas y ambiciosos remakes a unos cuantos proyectos originales con mucho potencial, estos son los 15 juegos que más ganas tenemos de probar este año.
Gracias a juegos fantásticos como Stray, Tunic y Bayonetta 3, 2022 dio motivos de sobra para que los jugadores mantuvieran los mandos bien cargados. Y eso sin contar con que estas excelentes entregas quedaron encajadas entre dos auténticos bombazos, Elden Ring y God of War Ragnarok.