Una posibilidad es repartir un enorme dividendo entre los accionistas. Otra es la posible adquisición de empresas que son verdaderos gigantes por derecho propio. Varios gestores de capital sugirieron al WSJ que Apple podría comprar una empresa como Tesla, valorada en 51.000 millones de dólares, para impulsar un proyecto de coche autónomo. Otra idea es comprar Netflix, valorada en 65.000 millones de dólares, para trabajar en el streaming de vídeo y como protección frente a Amazon. Una idea aún más descabellada, aunque dentro de lo posible, sería comprar The Walt Disney Company, con una capitalización bursátil de más de 180.000 millones de dólares.